15 minutos para las 5

Y aún asi y todo, no pierdo el ánimo. Y me doy cuenta que estoy maravillosamente motivado. Las canciones, los amigos, la luz del sol, las opciones, las buenas decisiones, todo entra en la primer bocanada de optimismo, ese optimismo generado por el entorno mismo. Y aún asi, no desperdicio sonrisas, las tengo en exceso aunque no dé sonreír por cualquier cosa. Los recuerdos, los deseos, los buenos pronósticos, las espectativas, la sorpresa. Todo será mejor dentro de una hora, o mañana, o dentro de una semana. Tal vez siga sentado aca, mirando la pantalla, pensando en todo lo que podría estar haciendo si no estuviera aca, sentado y escapando mi vista de la pantalla para mirar a la ventana, lo que hay afuera. Y aún asi, no pierdo el ánimo. Mi mujer, su risa, sus ojos, estar en ese momento donde me olvido de que pasé por este. Las suertes: la de comer y dormir, de bañarse, de sacarse los zapatos al volver a casa, la de prender la tele y apagarla, la de cerrar los ojos y exhalar el cansancio. Las auto-promesas, los chistes sin sentido, las anécdotas compartidas, los fines de semana, un atardecer de 23º C en remera, un paseo en auto, una cerveza fría. Está todo lejos, gris y embarrado, y no me molesta, porque ya son las 5. Dejo mi silla, apago la pantalla y me voy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: